Los dormilones
A la señal “¡a dormir!”, todos se tumban inmóviles; los despertadores intentan hacerles reír sin tocar, y quien se mueve se une a ellos.
🎯 Objetivos
- Pasar de la actividad a la quietud controlando el cuerpo y la respiración.
- Mantener la concentración ante estímulos que distraen.
- Bajar las pulsaciones al final de la sesión de forma lúdica.
🧭 Organización
Grupo disperso por el espacio. Dos o tres “despertadores” elegidos por el docente.
▶️ Desarrollo paso a paso
- Todos se mueven despacio por la sala como si tuvieran mucho sueño: bostezos, pasos lentos, estiramientos.
- A la señal “¡a dormir!”, cada uno se tumba boca arriba o de lado en el hueco que tenga y se queda inmóvil, con los ojos cerrados.
- Los despertadores pasean entre los dormilones contando chistes, haciendo ruidos graciosos o diciendo cosas divertidas… sin tocar a nadie.
- Quien se ríe, abre los ojos o se mueve, se levanta en silencio y se convierte en despertador.
- Cada 2 minutos, el docente dice “¡amanece!” y todos se estiran, se levantan y empiezan otra ronda con nuevos despertadores.
- En la última ronda, sin despertadores: el docente guía una respiración lenta y los despierta uno a uno con un susurro.
📏 Reglas
- Los despertadores no tocan ni se acercan a menos de un paso de la cara.
- Nada de burlas sobre nadie: solo chistes, caras y sonidos.
- Quien se levanta lo hace despacio y sin pisar a nadie.
🔀 Variantes
🟢 Más fácil
- Sin despertadores: solo el docente cuenta hasta 30 y se mira quién aguanta.
- Permitir dormir con los ojos abiertos mirando al techo.
🔴 Más difícil
- Los despertadores solo pueden usar gestos y mímica, sin voz.
- Añadir una música que va subiendo de volumen.
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